marzo 21, 2013

Gran Blog de Psicología del Deporte

Unidad de Psicología Aplicado al Deporte (UPAD)

El nadador Rafael Muñoz, plusmarquista mundial en 50 metros mariposa, ha ofrecido una entrevista a 20 minutos donde analiza la influencia de la presión y las expectativas, tomando una perspectiva psicológica del deporte de alto rendimiento. Desde aquí, queríamos aprovechar para recordar como las creencias pueden ser cruciales en una competición.

¿Creer es poder?

Como siempre, depende. Si creemos en nuestras posibilidades de conseguir nuestros objetivos, pondremos en marcha los pensamientos y conductas que nos acercarán a ellos. De esta forma, si un jugador de baloncesto cree que puede encestar un triple en el último segundo, tendrá más probabilidades de lanzar el balón, con un nivel de activación adecuado, sin titubear, etc., lo cual no quiere decir que, por creérselo, vaya a encestar seguro. Si por el contrario, no cree que pueda marcar, tendrá menos probabilidades de tirar a canasta, y es posible que acabe decidiéndose…

Ver la entrada original 378 palabras más

“La rueda es el símbolo de la vida. Creemos avanzar cuando nos movemos, y cuando la rueda da la vuelta completa, nos encontramos en el mismo sitio”
Vicente Blasco Ibáñez

Y, de nuevo, fútbol y más fútbol. Al parecer la Liga se había hecho corta y queríamos mas, mucho mas. Las reglas municipales en materia de deportes establecen que los ganadores de las diferentes Ligas, con sus turnos y días específicos, mantendrán una lucha cerrada a modo de eliminatorias directas, de donde solo saldrá uno, solo uno, que será coronado como el mejor de los mejores, la elite.

Otro año mas, y ya van tres, el Rayito, equipo humilde y amistoso, se colaba en ese grupo de dieciséis equipazos que parecían no conformase con ganar la Liga en sus respectivos campos. Hay que decir de antemano, que nuestro objetivo estaba de sobra cumplido, y todo lo que ahora consiguiéramos seria un superávit para una Liga que nos había proporcionado ingresos mas que suficientes. Pero bueno, estábamos “legalmente” obligados a jugar estos play-offs ¿no? ¡Pues ahí que vamos!

Nuevamente, la cita era en Tabarca, a eso de las seis de la tarde. El campo era una mina de diamantes. Nos entremezclamos, con algo de retraso, con los jugadores más valiosos y destacados de una parte de Madrid. Eso le hace sentir a uno realizado, por lo menos, en cuanto al fútbol se refiere… Contábamos de nuevo con la baja de Willy y de Angie, pero Nacho, ya recuperado, y Luis, otra vez, volvían al primer equipo en un momento clave para el bien de nuestro devenir.

Obviamente, el equipo al que nos enfrentásemos iba a ser, como mínimo, tan bueno como nosotros. Su indumentaria era, ni más ni menos, que la del primer equipo del Real Madrid, con medias y pantalones inclusive. El portero tampoco destacaba, pues estaba ataviado con la camiseta naranja de Iker Casillas. Pero bueno, el habito no hace al monje, ¿verdad? Es bien cierto que tenían mas pinta de equipo que nosotros, y no por la indumentaria, sino por la seriedad con la que afrontaron los minutos previos al encuentro. Nosotros, fieles a nuestro estilo, nos costó un mundo cambiarnos y empezar a tocar bola, pero eso es ya una constante, y una seña de identidad, de este nuestro Rayo…

Sin presiones de ningún tipo y con más desgana de lo habitual, comenzó el encuentro. Aun con la presencia del genial Luis en la medular, el campo sin Willy parecía huérfano. Y fue esa zona de la medular la primera en ser conquistada por los merengues. Llegó el primer gol de los rivales por un gran derechazo al palo largo de la portería. El Rayito no tenía ninguna intensidad. Aunque Ricky estableciera las tablas poco después, el dominio de los blancos se hacia cada vez mas patente. Eran constantes las ocasiones, y marcaron tres goles muy seguidos. Un poco antes, Kitos desde la portería ponía un balón colgado que rozaba en un rival y acortaba distancias. Nano apunto estuvo de recortarlas aun mas, pero su penalti fue detenido por el meta. Ellos también gozaron de una pena máxima, que no pudo atrapar Kitos.

Al descanso, un 4-2 que no reflejaba lo mal que estábamos jugando. No solo el calor y la noche anterior nos estaban haciendo daño, además, el equipo estaba demasiado “caído” a las bandas, y la medular parecía la Carretera de la Playa. Intentamos corregir este error táctico juntándonos más sobre el balón y subiendo y bajando todos, como un bloque. Y luego, que Dios repartiese suerte, porque si repartiese justicia…

Algo mejor nos fue en la segunda. Luigio, el único junto con Nano capaz de creer en la victoria roja, dribló al arquero en una finta sublime y puso el 3-4 en el marcador. Al poco, aumentaban la distancia con una vaselina que cogía desprevenido a Kitos, que llegó a rozarla. Mas tarde, se repetía el cuento, Nano soltaba un derechazo a la salida del saque de centro del campo y más tarde volvían a ponerse dos goles por delante debido a un desafortunado rechace de Kitos, que dejaba al delantero blanco solo en el área pequeña.

Siendo sincero, no creí siquiera que fuéramos a poner en verdaderos aprietos al conjunto rival. Habíamos desaprovechado la primera mitad haciendo un fútbol rácano y mezquino, y en la segunda estábamos demasiado cansados como para poner ese punto de corazón que requerían las grandes remontadas de, curiosamente, ese espíritu de Juanito del que tanto y tanto hemos oído hablar…

Nadie sabia cuanto quedaba de partido. La esperanza hacia ratos se había perdido. Siempre fuimos por detrás en el marcador, justa y patéticamente. Desde mi portería, empezaba a despedirme de este pequeño periplo “europeo”, casi efímero, cuando de repente, Nano, quien sino nuestro leal capitán, sacaba de la chistera dos trucos de mago a modo de goles, casi simultáneos, para firmar unas tablas que en absoluto merecíamos.

Llegábamos al final del partido vivos. Es curioso, pero también la Liga la sufrimos hasta el último minuto, y parecía que en la Liga de Campeones, la pauta era exactamente la misma. La única diferencia, si cabe, es que si hubiéramos jugado al 75%, en vez de al 40%, como lo hicimos, nos hubiéramos llevado el partido de calle, pues la camiseta del Real pesa demasiado como para jugar a jugar al fútbol con ella (…).

La fatídica tanda de penaltis, otra vez, se nos cruzaba en el camino hacia la gloria. Todos sabemos que esto es una moneda al aire, y nosotros, si habíamos tenido la suerte de aguantar aquel 6-6 en un partido nefasto, podíamos dar el campanazo final a un partido que desde el primer momento se nos puso cuesta arriba.

Kitos, después de una mentalización profunda que incluso hizo que alguien le gritase para decirle “¡vamos que empiezan a chutar! “, era el encargado de defender el fortín Rayista en el primer tiro. Tiro que va a la derecha, tiro parado. Como siempre, Kitos elegía su lado derecho, pues sabe que si ahí va el tiro, jamás se le escapa. Primer penalti parado. La moral parecía ver las primeras luces del día.

Nano, con algo de fortuna se desquitaba de su primer penalti errado. Kitos a punto esta de parar el segundo, pues adivina el lado, pero se le escapa debido a la potencia de este. Ricky firma el 2-1 Rayista con un penalti por alto.

Si lo paras, nos vamos a casa, me dijo Ricky cuando estaba preparándome. El tiro fue a la izquierda a media altura. Kitos lo adivina y lo toca, pero la fuerza hace que se cuele finalmente. Por ultimo, Luigio tiene en sus botas el pase a cuartos. Pero, como sucede siempre, el jugador del partido falla en los penaltis.

La muerte súbita era ahora una realidad. Kitos, por cuarta vez, adivina il rigore pero se le escapa por unos centímetros, a pesar de que la roza… Por ultimo, Miguel, sin duda de los mejores jugadores esta campaña del Rayo, lanza el balón por encima del larguero. El sueño rayista acaba en ese mismo momento.

Siendo sinceros, no merecíamos pasar, pero llegados a los penaltis, las probabilidades suben (o caen) al 50%. Supongo que a todos nos dolió tenerlo tan cerca y perderlo al final, ya que si el partido hubiera quedado 4-6 a nadie le hubiera importado… Pero si Miguel y Luigo fallan, fallamos todos. Sobretodo con el partido tan horrible que habíamos hecho, yo el primero, aunque los penaltis me redimiesen un poco de mis “pecados”…

Quien sabe. Quizá lo nuestro sean las Ligas, y no las SuperLigas, pero es bonito también jugarlas. Hemos hecho una fenomenal campaña, y poder estar entre los mejores es una gran recompensa, por lo menos, bajo mi punto de vista…Ahora es tiempo de poner los pies en la tierra, y pensar que lo que viene ahora es el Torneo MARCA, donde nunca hemos obtenido buenos resultados. Quizá si pasamos de ronda y hacemos un buen fútbol podremos decir que ha sido la mejor temporada de nuestra historia. Tendremos que abrir los ojos, despertar y luchar, como siempre hicimos, como siempre hemos hecho.

Más información en www.rayitomadrid.com

Portada RM nº159

abril 13, 2010

Portada RM nº159
Más información en www.rayitomadrid.com

Portada RM nº158

abril 7, 2010

Portada RM nº158

Más información en www.rayitomadrid.com

Sembra impossibile,
che segua ancora te,
questa è una malattia che non va più via,
 vorrei andar’ via,
vorrei andar’ via di qua,
ma non resisto lontano da te.

(Sembra impossibile, mítico coro Ultra del Torino FC. )

Hoy, el gran día, había llegado. El día que yo pronostiqué como el día que se decidiría la Liga, y no como pensaban Ricky, o incluso Luigio, estaba frente a nosotros bajo un sol abrasador y a primera hora de la tarde. El Rayito se presentaba con un equipo de “circunstancias”. A las ya seguras bajas de Willy y Ricky, por no mencionar las habituales de Felgo y Piñez, se le sumaban las de Angie, con un trágico percance en su pierna a modo de lesión de peroné que le tendrá apartado del equipo durante un tiempo (desde aquí te saludamos y apoyamos) y la de Nacho, una baja inesperada, también por motivos médicos.

El primer problema de la recién estrenada tarde del 27 de Marzo ya estaba servido. Gracias a la rápida intervención de la dilección técnica del club, pudimos solventar estas bajas con nombres ya conocidos por el Rayo. Una vez más, Ignacio Puntata Pérez se enfundaba la casaca roja en un acto de compromiso y de cariño a un Club que jamás le cerró las puertas. Esa camiseta, serigrafiada con el grandísimo tolosarra Xabi Alonso, 14 de España y 22 del Madrid, sin duda le trajo muy buena fortuna. Además, Mikel, viejo conocido de la afición rojilla volvía en un día donde el guión de la película exigía el máximo de los rendimientos. Su imponente físico y su dulce toque de balón no sobran en ningún equipo. Por ultimo, Iñigo Leyun, Luri, un joven talento del AD. Recuerdo, de gran desborde y fuerza, completaba una escuadra que hoy, più che mai, debía morir en el campo.

Como era de esperar, la multitud, antes y durante en encuentro, se empezaba a agolpar en los aledaños del campo. Los pitos al árbitro y las arengas a los jugadores no se harían esperar. Pero a ese ambiente hostil ya estábamos preparados, y acostumbrados de otros encuentros. Solo debíamos fijarnos en el balón como objetivo, y la portería rival como meta. La Liga dependía de nosotros, y eso era un handicup que el Carpio CF. debía asumir. El partido tenía un tinte precioso. Esto es fútbol, señores.

Los rivales, el Vuelve el Estrella, ni mucho menos fueron al Isla de Tabarca a pasearse. En contra de nuestros propios pronósticos, buscaron desde el principio el partido. Los dos delanteros no paraban de buscar hueco y pedir el balón. Nuestra defensa tuvo gran trabajo en la primera mitad, pues tampoco tenían suplentes que les dieran un rato de aire y descanso. Después de un intercambio de golpes, el Rayito se ponía por delante gracias a, una vez mas, Luigio y su innata precisión en su tiro de falta directa. Sutil fue el toque del cuero con el exterior, que se colaba por la escuadra derecha del arquero, que poco podía hacer además de una fotogénica estatua.

El primero quitaba algo de tensión a un Rayo que se jugaba mucho. La mala suerte hizo que una contra bien llevada por los azulones acabara en fuerte disparo a la media vuelta del extremo, al que poco pudo hacer Kitos, atento y frío durante todo el encuentro. El único “pero” del arquero rojo fue que no anduvo fino con los pies a la hora de enlazar con los arietes, pero esa es labor de otros jugadores… Pero la suerte, esta vez de nuestro lado, hacia que un saque de puerta rebotara de forma intencionada en Luigio, que hábil y pillo, puso su cuerpo a modo de mini-barrera para intentar tapar el saque, haciendo así su enésimo gol. Eso hizo que al descanso nos fuéramos con algo de ventaja.

El fútbol hasta ahora desarrollado era el mismo que tantas victorias nos había brindado en estos meses. Ofensivo, vertical, poco elaborado, pero efectivo. El partido estaba muy abierto, y el físico empezaba a escasear. Los tres nuevos fichajes no parecían ser suficientes para contener la rabia y el empuje de los rivales. Buen partido de Puntata, más acertado y trabajador que el anterior encuentro, fue una buena ayuda en el lateral izquierdo durante todo el encuentro. Leyun estaba dejando buenos destellos de lucha y entrega, y Mikel, algo desaparecido, dejaba presagiar lo que luego iba a suceder.

La segunda empezó con un Rayito volcado. Mi consigna antes del encuentro fue que los rivales, un equipo que no se jugaba nada, bajarían los brazos y firmaría la paz si el partido se le ponía con 3 o 4 goles de diferencia. A priori no lucharían por remontar un partido cuya Liga ya se había puesto muy cuesta arriba en la segunda vuelta.

Con dicho pretexto, el Rayo siguió buscando la portería rival con ahínco y devoción. Por partida doble, Mikel, esta vez sí, marcó y dejó su sello y su granito de arena en esta gran cima llamada Liga. El primero por un gran pase del portero efectuado con la mano, que le dejo solo ante el meta. El segundo, por una gran jugada de Luigio, inconmensurable, que le servia en bandeja en el segundo palo su segundo gol, y, a nosotros, la Liga.

El marcador reflejaba 4-1, pero nuestras caras reflectaban felicidad y algo de relajación, pues la Liga estaba mas cerca nunca. Esto se tradujo en una motivación extra de los azules para buscar nuestra portería con más furia que nunca. Kitos despejo un balón que ya rozaba la línea de gol con una soberbia mano en un puro instinto felino. Minutos mas tarde, la jugada se repetía, de nuevo por fallo defensivo, pero esta vez si, y a la misma distancia, el arquero veía como perforaban su meta.

El rival poco a poco iba creciendo. La afición del Carpio, volcada con ellos, les daba un extra de motivación y animo desde el graderío. El tercero llego por un corner mal defendido que hizo que un rival se colara, muy avispado y raudo, metiendo la punta de la bota en el primer palo.

La Liga volvía a estar en tierra de nadie. El cansancio, ya patente en todos, era nuestro principal enemigo. Nadie parecía tener agallas para preguntar el ” cuanto queda ” al colegiado…Eran los minutos de máxima tensión. El tiempo pareció detenerse cuando Luigio pescó un balón en la medular, corrió hacia el área, y le brindó a Leyun un pastelito en forma de balón para que este, con la gracia de un ángel y la maldad de un diablo, lo colara entre las piernas del inmenso portero azul. Ahora si que sí. El gol del neo-rayista ponía un 5-3 lapidario.

Los siguientes minutos parecieron no tener sentido hasta que, al borde del área nos hicieron una falta. Alguien, con voz temblorosa pidió el tiempo al arbitro, y cuando este hizo un gesto de ” esto esta acabado “, las sonrisas cómplices y el festejo se hizo patente en el césped.

Los 3 silbidos del árbitro no solo significaban un final de partido muy trabajado por el conjunto rayista. Daban el broche de oro a un temporadón redondo de un equipo que a ratos puso nervio, y a ratos corazón. Pero que cuando ponía las dos cosas, era absolutamente apabullante su juego y su pegada.

El Rayo, por tercer año, se coronaba el mejor, el mas grande. Este año el sabor de la Liga tenía mas aroma que nunca. Han sido 4 los equipos a batir, algo sin precedentes en 10 años de historia roja. Ha sido una Liga muy sufrida, de remontadas, de altibajos, de palizas, de reyertas, de gritos y abrazos, de goles y paradas, de tarjetas y ausencias. Lo ha tenido todo. Y el jugársela en 50 minutos ha sido algo memorable, inaudito, único.

Desde aquí, dar las gracias a los tres guerreros que se enfrentaros a la Batalla de Tabarca, recién alistados en las filas Rojas, y preparados desde el primer momento a morir en nuestro batallón del frente. Esta es, ya, vuestra casa.

Además, a todos y cada uno de los jugadores del Carpio, nuestro archienemigo durante 5 largos meses. Tienen el gran honor y merito de ser los únicos que nos han batido, en casa y fuera, así como de manera cordial y cariñosa ser los primeros en felicitarnos por el Campeonato, todo en un clima de buenrollismo y amistad. Desde aquí me quito el sombrero y os saludo.

Por ultimo, a los jugadores de la Quinta de los Mataos, por su fidelidad a tragarse todos los partidos cada sábado, lloviese o nevase, y a su filosofía de fútbol-amigos-risas que han dejado patente en cada encuentro.

Y poquito más que decir. Lo que venga ahora, con el Torneo MARCA y los play-offs serán bien recibidos, pero creo que hemos cumplido con creces el objetivo de esta temporada, que era adaptarse al nuevo campo, y hacer un campeonato digno, sin establecer ninguna posición al final de la tabla. Ahora que ya esta todo hecho, el superávit que venga será un extra que nos llevemos de este maravilloso año en el que cumplíamos con el Décimo Año Rayista.

Hemos conseguido el trofeo Pichichi, el Zamora, encontrar a jugadores valiosos como Luis, hemos hecho equipo, y, sobretodo, nos tenemos los unos a nosotros como prueba de que el equipo es algo mas que fútbol, en el campo somos hermanos, y fuera, también.

Más información en <a href=”http://www.rayitomadrid.com”>www.rayitomadrid.com

www.rayitomadrid.com
Más información en www.rayitomadrid.com

Video motivaciónal para la última jornada de Liga 09/10 donde el Rayito Madrid puede proclamarse campeón y conseguir así su tercer título liguero.
Más información en www.rayitomadrid.com